sábado, 19 de diciembre de 2015

La importancia de consumir más frutas y verduras orgánicas: su impacto socio-económico

Augusto Bircher: Comprendo de mi suerte, las cosas que tengo al alcance, agua, comida, ropa, computadora, movilidad no es un merecimiento de algunos y un castigo para quienes no lo tienen. El planeta está sufriendo el excesivo consumo de recursos de parte del humano, un argentino con hábitos promedio consume en toda su vida aproximadamente 3 planetas, teniendo en cuenta que esos hábitos se le aplica a 7.300 millones de habitantes, generamos una Huella ecológica negativa.
Como todos sabemos, al no haber 3 planetas, más de un tercio de la población no tiene estos recursos . Espero ser mucho más consciente de todo en el 2016, y ojalá se prenda la lámpara para dañar menos y ayudar un poco más.


Lilia Parisí: Si! Completamente de acuerdo. Sí, quiero agregar Augus, que la falta de recursos en aquellos que no tienen (independientemente del excesivo y nocivo consumo y vínculo con el planeta) se debe a las relaciones de propiedad. Como decís vos "si nos organizamos comemos todos". Todos podríamos comer, si el modo de producción capitalista no abusara de la tierra, y generará ganancias extraordinarias con eso. A mi entender en el "si nos organizamos" entra el fin del capitalismo.

Fede Calosso: Coincido plenamente que con este modelo capitalista es inviable cualquier cambio significativo y sólo nos queda lo peor, especialmente para los humanos y las miles de especies que nos llevamos puestas. Pero fíjate que para generar un cambio de verdad, como bien dice Augus, cada uno tiene que ir tomando conciencia y cambiando su modo de relación, con lo cual llegamos al punto de necesitar un cambio a nivel de relaciones sociales y entre ellas las relativas a la producción y el consumo. También inevitablemente aparecen las políticas públicas, ya nos pasó con Monsanto, con la megaminería, con el fracking, con los desmontes para sembrar soja para alimentar animales, con los alimentos transgénicos. Van de la mano, es parte de la coherencia. Si nos alimentamos con más frutas y verduras de producción orgánica o, como gustan llamar, biodinámica, en definitiva respetando al medio ambiente, necesitamos una mayor producción a baja escala que nos asegure su calidad, por lo tanto eso significaría mayor cantidad de productores agrícolas dedicados a la horticultura y fruticultura y menos tierra dedicada a cultivos extensivos. Esto requiere de otra planificación político-económica, pues requiere fomentar e incentivar esos modos de producción particulares, brindándoles créditos por ejemplo, exenciones impositivas, programas de multiplicación de cooperativas dedicadas al rubro, mayores controles de calidad para asegurar el no uso de agroquímicos, etc. Esto demanda mayor mano de obra (que se perdió con la tecnología de punta aplicada hoy en día que sólo sirve para asegurar mayor rentabillidad pero no calidad, como lo demuestran la calidad de los nutrientes presentes en los vegetales obtenidos mediante estos métodos versus la producción agroecológica, la permacultura y la biodinámica) y una vuelta al campo, una vuelta a la tierra. Es como un desandar el mal camino, sin por ello descartar lo que contribuya a una vida más sana y respetuosa con el medio.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Cuando nos olvidamos de la reflexión


A raíz de un breve escrito de Jorge Altamira sobre los primeros pasos del gobierno de Macri como presidente, se entabló un debate bastante interesante (no es poco en los días que corren) especialmente porque me dió pié para hablar acerca de la importancia de la reflexión y la síntesis  como base de nuestros propios aprendizajes, en contraposición al planteo esperanzador de una comentarista. Lo que sigue es su reproducción textual, solamente extraje el nombres de las demás personas intervinientes.
 

que hermoso es cambiar de opiniones sin agredir, como me engrandece a mí como escritora, como ser humano, como persona, gracias Gustavo XXX. Desde los 14 años que soy socialista, mi padre peronista afiliado n° 4 me echó de casa por que me negué siempre a votar en lo que no creía, pero sí creo en el diálogo y admiro al Sr. Altamira , sus ideas fueron siempre claras y entendí el voto en blanco, lo que no comprendo es no aceptar el diálogo.

El pueblo votó por un cambio ¿ por qué no creer que dentro de los cuatro años este gobierno arregle algo y depués vendrá otro que siga desarrollando el engrandecimiento ? ¿Porqué la negatividad y no lo positivo del intercambiar ideas? ¿por qué no creer que todavía quedan pol´ticos honestos? Nunca voté a ningún candidato presidenciable, siempre al socialismo, pero salí a la calle con Alfonsín y ahora, porque siento la alegría de la democracia y tengo fe que algún día el socialismo pueda gobernar el país y cumplir con sus ideales , pero quiero que me demuestren que hay diálogo y que no me equivoqué al elegir, porque ante todo soy argentina y quiero un país , una nación , una patria grande donde todos vivamos en paz, tarbajando , estudiando , conviviendo sin agrsiones ni injusticias...


Está muy bueno tu discurso y te voy a responder en un tono similar, para demostrarte que nada tiene que ver esas agresiones con el estar o no equivocado. Creo que lo que nos engrandece, primero que nada, es la REFLEXIÓN, la gran ausente en varios de los comentarios. Hay una efusividad, te leo hablar sobre la alegría de la democracia, te veo llena de fe y de esperanza. Creo comprender que muchos necesitan de ese gran motor que es la ilusión, la fe y la esperanza. Yo de los tres francamente solo creo en la fe, especialmente en lo que hago, porque si no lo hago con fe, es decir, convencido que vale la pena, no tiene sentido. Luego del "desgaste" que muchos denuncian haber sentido en la relación con el gobierno saliente, con una "mala onda" que llama la atención se enrostran tanto de uno como de otro lado (no me olvido de la frase archi-repetida "la cadena nacional del miedo y el desánimo") y tras la algarabía irreflexiva del cambio consumado y esperado, tras escuchar las noticias sobre las primeras movidas realizadas por el flamante presidente, es lógico que allá lejos, lejos (quizás aún más lejos, depende el caso) una vocecita tenue, casi languideciente nos encienda la señal de alarma. Alarma que evitamos a toda costa, porque después de tanta pelea queremos disfrutar, queremos sacarnos la mufa, queremos descocarnos de tanta fiesta extrañada (van ¿cuántos, 16 años? claro, mucho tiempo sin pizza y champán) y desempolvamos (algunos y algunas las tienen relucientes de tanto que las usan) nuestras racionalizaciones, las más absurdas, aquellas que rozan con la ingenuidad propia de la niñez (qué ternura, qué belleza de edad, sin tanto en que pensar, sin tantas complicaciones ni remordimientos, y esa enooorme libertad, cuánto goce ¿no?) que resumimos en dos palabras: ILUSIÓN y ESPERANZA. Estamos muy bien educados tanto para reproducirla constantemente como para replicarla (y para darle muuucho trabajo a los psicólogos, que a esta altura le deben querer montar un monumento a las religiones judeo-cristianas) desparramando el mensaje. No importa que nunca suceda, no importa que no tenga siquiera chances de suceder debido a las abrumadoras evidencias, lo importante es CREER.
En este estupor nos sumergen los DOGMAS. Son precisamente lo contrario a la CRÍTICA, aquel esencial ingrediente de la reflexión. Si fuera por los dogmas, aún estaríamos en la Edad Media. Recuerden, el disenso se pagaba con la hoguera. Luego que los poderosos se enfrentaran al poder que ostentaba el dogma, sus defensores tuvieron inevitablemente que CAMBIAR DE DISCURSO. Como diríamos hoy, ya empezaba a estar mal visto. Pero en medio de esa tremenda conquista social corrió mucha, muchísima sangre. Qué digo sangre, ardieron miles de personas. Simplemente por animarse a cuestionar el dogma. En algún punto cercano, quizás luego de la atroz Segunda Guerra Mundial y viendo las nuevas generaciones que lograban imponer su voz, de reflejar su alegría, el dogma sufrió nuevamente un duro revés y nuevamente tuvo que cambiar el discurso. Ya no más aburridas congregaciones celebradas en latín, el silencio sepulcral y la penitencia; bienvenidos el reino de la cordialidad, la hermandad y el amor (eso sí, siempre dentro del dogma) aunque sea más un discurso que una realidad. ¡Qué bella expresión de deseos! Es inevitable que venga a mi mente el tema Imagine de John Lennon, el recuerdo de los Beatles, el submarino ... amarillo. ¡Colores, muchos colores, y flores y guirnaldas y globos! Epa, esto me trae nuevamente a nuestro tema. Qué bello es ser alegre, cuánta belleza encierra una sonrisa, cuán sanador es la risa y los momentos de alegría. Que se sepa, los zurditos nos alegramos, aún sabiendo que hay tantas razones para no hacerlo. CONCIENCIA. Porque no sólo se trata de discursos, debates, diálogos, manifestaciones, huelgas y tomas.
¿No se te ocurre preguntarte qué lo moviliza a alguien como Jorge Altamira para seguir con su entusiasmo, pese a remar muchas veces en el desierto, solo contra todos en esas entrevistas exprés que suelen conceder los medios hegemónicos y que valen tanto para poder difundir las ideas, para hacer visible, para hacer escuchar una propuesta, un programa para la clase obrera? Bien podría quedarse piola en casa, quizás escribir como nosotros desde la compu y listo, ¿no? Disfrutando quizás de su jubilación, que bien merecida se la tiene con tanto trajinar en esta lucha. Con solo escucharlo te das cuenta que no hay agresión u odio, allí hay años de experiencia, de muchos golpes y pocas conquistas, pero muy bien atesoradas, de mucha, pero muchísima reflexión. Y de algo también fundamental, la aplicación del resultado de esa reflexión. El CAMBIO.
Como te podes dar cuenta, el cambio empieza por casa, por nosotros mismos y no distingue ámbitos; sea en la cuestión de las ideas, de la política, de tareas domésticas, de procedimientos elementales o competencias adquiridas, de los vicios, o los hábitos alimenticios; en fin, sea cual sea el ámbito, no hay aprendizaje sin experiencia, reflexión sobre la experiencia y síntesis, o cambio como les gusta ahora decir.

martes, 8 de diciembre de 2015

A mis colegas y a los trabajadores en general

Veo como siempre la misma confusión burguesa de siempre. Les han lavado el cerebro muy bien, pues defienden a los candidatos del sistema, llámese Macri, Scioli, Massa (que como perdió no lo nombran, como si esto fuera un juego) cuando ninguno defiende nuestros intereses como trabajadores. Leo mucha bronca y dolor por otro engaño más, pero como siempre, el debilitado escupe para abajo y se desquita, nunca muerde la mano del amo. Por eso buscan excusas rebuscadas para pegarle a la izquierda, porque no se bancan reconocerse como trabajadores, quieren ser clase media, ese invento capitalista para promover el consumismo y la insatisfacción, la ilusión de la movilidad social. La izquierda votó con dignidad, votamos con dignidad, una palabra que no veo reflejada en actos hace rato, viendo cómo todos venden sus sueños tras un "mal menor" que para unoses Macri y para otros era Scioli. La mediocridad es tal que no se dan cuenta cómo traccionaron hacia la derecha en estos últimos años llevándonos a este punto de tener dos candidatos impresentables, fieles representantes de la oligarquía, nacional o transnacional (uno más ligados al nuevo orden mundial, otro al BRICS, ambos ultracapitalistas) y terminaron haciéndole campaña a quien nos va a sumir en otro ajuste, tarifazo y represión. No se dan cuenta que estos partidos están para frenar la movilización, evitar el estallido social, mediar con los más perjudicados, los trabajadores, para que siempre terminemos pagando las crisis de los capitalistas mientras ellos siguen haciendo sus negocios. El peronismo fue lo mejor que le pudo ocurrir, aunque la oligarquía argentina tradicional es tan asquerosamente conservadora que ni siquiera se aviva de eso, porque quiere todo para ellos. A ellos les viene bien un Macri, aunque no les beneficie tanto como los kirchneristas por simple repulsión, mientras los mercenarios de siempre, avivados, los apoyaron siempre para seguir con sus negociados, incluyendo las mafias y el narcotráfico. ¿Cúal es la propuesta del peronismo? un acuerdo de clases, para que el trabajador siga como está ganando lo mínimo necesario para tenerlo contento y los capitalistas sigan haciendo su negocio. Es una ilusión, una gran mentira, es ignorar el funcionamiento del capitalismo, que es uno solo, globalizado y que actúa fagocitando, como un gran gusano insaciable, con su objetivo de maximizar ganancias, es la nueva versión de la guerra ahora trasladada a las finanzas, aunque la mayoría lo ignore es un ciclo en continuo funcionamiento y ya se llevó puesto a Europa y a los EEUU, me refiero al pueblo trabajador y a la supuesta clase media, hoy pierden sus bienes para seguir alimentando la voracidad capitalista. Pasa en las fábricas recuperadas, los trabajadores recién ahí toman conciencia de cómo funciona el sistema cuando toman el control y descubren cómo los capitalistas se llevan la mayoría de lo que se produce mientras ellos le pusieron años el lomo.
Afortunadamente, cada vez son más los que despiertan a esta realidad, ahora no tienen excusas como el cuco del comunismo, pero hay una gran barrera cultural, una barrera que impusieron desde el primer golpe militar de 1930, son ya 85 años de negar a la izquierda, de ignorarla, a pesar que fueron anarquistas, socialistas y comunistas los que crearon los sindicatos y dieron su vida a defender hoy conquistas laborales que vemos perder a manos de quienes dicen defendernos, las ocho horas laborales, las vacaciones pagas y el aguinaldo, todas reivindicaciones de la izquierda que un gobierno oportunista brindó para ganarse a las masas. Es la historia de nuestra clase trabajadora, ir atrás del que le da un beneficio sin mirar quién es realmente, sin traccionar políticamente para lograr mayores reivindicaciones, la entrega del poder en el salvador, el líder que los va a sacar de la mala, el tema de no hacernos cargo de la lucha y depositar en otro todo el trabajo, el esfuerzo. Los trabajadores debemos defendernos nosotros mismos, SIN INTERMEDIARIOS, ya vemos los sindicalistas peronistas la mala vida quellevan a nuestra costa, ni siquiera son trabajadores, lo mismo pasa con los políticos. Necesitamos tomar conciencia que solamente los trabajadores podrán representar nuestros intereses. Sin embargo, los expulsamos de los gremios para seguir enquistados en el poder, como pasa con Vilca en el SEOM de Jujuy, un auténtico trabajdor y militante expulsado nada menos que por el perro Santillán, volviendo realidad la letra de Sr. Cobranza de Las Manos de Filipi.
Legisladores del FPV que votaron leyes contrarias a los trabajadores propuestas por el PRO en CABA, en Córdoba, ¿a esos representantes queremos? si eso no les alcanza les recuerdo que es el mismísimo kirchnerismo que se asoció a Monsanto, a Chevron y que promueve la megaminería a cielo abierto, prohibida en los países de origen de las mineras por las consecuencias desastrozas que ocasionan, al igual que pasa con el fracking o con los transgénicos y agroquímicos. Esto es gravísimo, la contaminación y el daño generado alcanzó una dimensión histórica, es inadmisible que como pueblo sigamos mirando para otro lado mientras nos envenenan, ¡amor propio! Digo, empecemos por casa, valorando la vida y vamos a ver la conexión enseguida con el capitalismo, toda esta destrucción suicida sólo tiene una explicación: DINERO. Cualquier versión capitalista, como acabamos de probar, nos conduce a la destrucción, más lento o más rápido. Por eso necesitamos luchar por cambiar de verdad, cambiar este sistema mundial. Ahora se lleva a cabo la cumbre climática, es vergonzosa la hipocresía de los gobiernos para no comprometerse con políticas ciertas, eso demuestra que sin nuestra lucha ellos nos van a conducir a la perdición, siempre nos van a llevar a estar peor.
Una nueva hora comienza en latinoamérica, donde las máscaras se retiran y nos muestran su peor cara, la verdadera, no la que te bombardea constantemente con anuncios, publicidades, promociones y marketing. Una nueva hora donde las personas, no la gente, comenzamos a despertar del dulce letargo conformista que nos ofrecía el veranito capitalista, un viento de cola que nos lleva, como un remolino, dando vueltas y vueltas hacia el fondo con espejitos y globitos de colores -ayer celestes, naranjas, hoy amarillos, quizás mañana verdes o rosas- para salirnos de este bote suicida, braceando hacia fuera de este desenfreno destructivo, tras una vida más sana, más consciente, más libre, más responsable, más comprometida con la vida misma, más simple, más feliz.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Ser o no ser Vegano: el peligro de la estupidez

Me parece una nota ridícula la del diario que la trata como una verdad. En primer lugar, veo que me falta el respeto, porque debo ser de las personas más reflexivas ante estos cambios. Cuando la mayoría en mi lugar ya hubiera adoptado una dieta vegana, yo aún le estaba dando vueltas al asunto, profundizando en todos estos análisis. Es, literalmente, una estupidez pensar en RELATIVIZAR para JUSTIFICAR = RACIONALIZACIÓN. Es una vieja táctica mental que forma parte de las CONDUCTAS DEFENSIVAS. Sin embargo, lo de Claudio Bertonatti representa algo muy duro pero que debemos asumir: la ESTUPIDEZ. No en el sentido de decir que este señor es estúpido, no se trata de insultarlo o faltarle el respeto a nadie. Me refiero a su verdadero significado, a la estupidez como aquello que HACEMOS SIN PENSAR, IRREFLEXIVAMENTE.
Por ejemplo, VOLVERME VEGANO PORQUE ME DICEN QUE ASÍ EVITO MATAR ANIMALES ES ESTÚPIDO, porque NO REALIZO NINGUNA REFLEXIÓN, NINGÚN CUESTIONAMIENTO, NO ME TOMO EL TRABAJO MENTAL DE CONFRONTARLO.
Es evidente que este señor representa a esa actitud, pues sus argumentos no resisten el más elemental análisis: PONER A LA MISMA ALTURA UNA DIETA QUE MASACRA MILLONES DE ANIMALES POR DÍA, QUE ES RESPONSABLE DE LA DEFORESTACIÓN Y DE LA MAYOR POLUCIÓN AMBIENTAL GENERADORA DE CAMBIO CLIMÁTICO A LA PAR DE OTRA DONDE EL IMPACTO AMBIENTAL ES MENOR INCLUSO A LA DE UN SIMPLE ASENTAMIENTO HUMANO CARECE DE TODA LÓGICA, considerando que no hay mala intención.
Me encargué personalmente de revisar los argumentos contrarios al veganismo y la mayoría son FALACIAS de este tipo, que YO MISMO TAMBIÉN CREÍA, por ejemplo que las plantas también sienten como los animales, o que era necesario comer carne para nuestra salud.
Al veganismo hay que cuidarlo de volverlo un dogma. Hoy en día, lejos de serlo, está basado en un ESPÍRITU CIENTÍFICO CRÍTICO, a la vez que CONVIVE CON CIERTAS CREENCIAS Y/O CUESTIONES ESPIRITUALES que comparten su esencia.
Supongamos que la producción de cereales orgánicos, como los que consumimos la mayoría que nos tomamos en serio la parte dietaria del asunto, en su afectación al ecosistema genere la muerte de animales de diversas especies. Ahora comparémoslo con la dieta que incluye carne: esta dieta omnívora también incluye cereales, con lo cual ya IGUALAMOS la matanza de animales a la dieta vegana; pero esos cereales son ultraprocesados por instalaciones industriales que también no sólo contaminan sino que en su impacto ambiental causan la muerte de miles de animales, aún más que la simple producción del cereal. Fíjense que aún no mencioné el impacto de los productos de origen animal, pero en caso que bastase esta diferencia, basta comparar el impacto de obtener 1 kg. de carne a 1kg. de cereal: para obtener la carne, debo contar con el alimento del animal, el cual DEJÓ HACE RATO DE PASTAR LIBREMENTE POR LOS CAMPOS, como suelen creer muchos ilusos. Nuestros campos están ocupados en más del 90 % con PRODUCCIÓN FORRAJERA Y/O ENERGÉTICA. Sí, entérense, ARGENTINA UTILIZA TIERRAS APTAS PARA CULTIVO DE ALIMENTOS EN PRODUCIR MAÍZ TRANSGÉNICO COMO INSUMO DEL BIODIESEL. Otra estupidez cuya única justificación es el AFÁN DE GANAR DINERO a costa de RECURSOS ESTRATÉGICOS como el AGUA: entre 18.000 y 22.000 litro de agua POR HORA son contaminados para obtener este combustible "SOSTENIBLE".
Aclarado esto, 1 kg. de carne insume entre 15.000 y 20.000 litros de agua, mientras que 1 kg. de trigo unos 1.300 litros, 1kg. de papas 900 litros y 700 litros para 1 kg. de manzanas. La DEFORESTACIÓN es actualmente CASI una EXCLUSIVIDAD CÁRNICA: más del 90% de selva amazónica deforestada corresponde al uso de ganadería o forrajería. La deforestación del Amazonas significa la tercera parte de la deforestación mundial, en tanto que la de Indonesia el 15 % (esta última destinada mayormente al aceite de palma, que aquí no se consume y que no es un alimento típico de dietas veganas). En ambas el destino mayoritario es la agricultura con más del 80%. La mayor biodiversidad de especies se encuentra en estos lugares, así que si hablamos de matar animales, destruir hábitats enteros, de extinguir especies, esta es la principal causa. Como podemos ver, si nos tomamos el trabajo de investigar un poco (hay excelente material científico en este tema disponible en la web) vamos a descubrir que la realidad es aún más grave de lo que creemos y que la brecha entre consumir productos animales y no hacerlo es aún mayor.
Pero, insisto, vale la pena que cada uno se interiorice de ello para no caer en la estupidez. Por ejemplo, de pensar que no voy a matar a ningún animal por hacer tal o cual dieta, indefectiblemente a menos que llevemos una vida asceta y respetuosa de los animales nuestra simple existencia en una sociedad como la actual seguirá causando destrucción de hábitats y muertes de animales, pero el impacto de llevar una dieta vegana es tan significativo como para hacer la diferencia.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Cambiemos el mundo, ¿cambiemos la educación?

de la antropóloga Noemi Paymal.
Sigo insistiendo en que las propuestas innovadoras suenan muy bien pero terminan aportando poco. Aquí hay una teoría bastante descabellada en el punto acerca de las virtudes de los niños, una visión en extremo positiva que sobreestima su capacidad. Es cierto que un niño tiene un potencial enorme, pero también es cierto que a menos que pretendamos generar seres extraordinarios pero a la vez parias sociales debemos inculcarles una formación básica con contenidos elementales que sean útiles para manejarse en la sociedad. Eso también es educación emocional, no es simple desafío intelectual, sino ignoramos lo que siente un analfabeto, alguien de otra cultura o alguien que simplemente no sabe matemáticas básicas. Estos contenidos deben ser definidos en función de su aplicación en sociedad, es decir, su valor corresponde al grado de interacción posible que me brindan con el resto de la sociedad. También considero importante la formación básica destinada a desarrollar al individuo como persona, creo que ese es el aporte más importante para hacer en la educación básica. Pero no veo ni por asomo los alumnos que dice esta señora. Al contrario, creo que los niños de la actualidad simplemente desarrollaron más otras habilidades en lugar de las que desarrollamos nosotros, entonces no pueden ser ni mejores ni peores sino DIFERENTES. Siempre cuento la anécdota de cómo mi generación, bisagra, la primera que vivió la revolución tecnológica de la PC e Internet se supo (y se sabe) valer mucho mejor que la siguiente que nació en medio de esa revolución. Esto es porque fuimos formados con herramientas cognitivas propias de la anterior generación y preparado luego para adaptarse a los profundos cambios que traía consigo dicha revolución. Lamentablemente hay una visión generalizada demasiado positiva acerca de la tecnología y esta se ha extendido a la ciencia. Una falacia monumental que falla desde la base: creer que el manejo de tecnologías complejas desarrolla personas más evolucionadas. Es tan grave porque es exactamente al revés. La verdadera dependencia tecnológica es la necesidad de esta última por sobre nuestras propias capacidades, por lo cual nos lleva indefectiblemente a un retroceso. Es a lo que estamos asistiendo: una generación que hoy tiene una expectativa de vida menor que la de sus padres, a la que le cuesta generar vínculos afectivos dada su inexperiencia temprana por pasar mayor tiempo interactuando con tecnología en vez de personas y a la que, por lo tanto, todo le va a costar el doble o más que a nosotros. Los resultados hablan por sí mismos y son el resultado de nuestro sistema de vida contemporáneo. Pero además de plantear estos argumentos generales, puedo atacarlo aún mejor cuando me centro en lo específico: las tecnologías que dominan las nuevas generaciones. Son multimediales, multitarea, instantáneas. Las redes sociales proponen un modo de interacción más horizontal y más personalizado. Los teléfonos móviles les permiten estar conectados todo el tiempo, le orotgan un carácter de simultaneidad. Resumiendo, para no explayarme ms en ejemplos, las características que se le aducen a los niños en realidad provienen de las tecnologías con las cuales ellos interactúan. Lo cual no deja de parecer sorprendente, pero si pensamos por un momento que de pequeños tienen una mejor receptividad, nuestro cerebro actúa como una esponja absorbiendo conocimiento suena hasta lógico.
Ahora, si pensamos el grado lúdico al cual se deben enfrentar, nos vamos a llevar una gran sorpresa, pues se trata de tecnologías pensadas para brindar la mayor accesibilidad posible, incluso hasta un niño. En pocas palabras, tan temprano como pudieron adaptarse a la interacción propuesta por la tecnología, cesa el desafío y aparece el entretenimiento. Rescato entonces el interés por lo lúdico, por el desafío, pero justamente las nuevas tecnologías son de los peores lugares donde encontrarlo. ¿Cómo se explica sino que un juego como el Diamond Crash sea el más popular en este ámbito? Se trata justamente de un ejemplo de la "vieja escuela", pero mejor puedo citar la atracción de muchos chicos hacia juegos clásicos como las damas o el ajedrez. Si se fijan en los juegos populares de video, van a ver que cada uno representa una versión diferente de la misma base violenta de acción en primera persona. Cada vez tratan de parecer más reales, no hay duda de ello. Y están consiguiéndolo. Tal es el punto que a muchos de estos "geniecillos" los han contratado los servicios de inteligencia para comandar drones militares. Nuevamente, un ejemplo extremo acerca de la necesidad de inculcar valores, necesidad de formación básica.
Ahora bien, ¿qué se contrapone a esto? Digo, pues, si tanta tecnología abocada a brindar una experiencia cada vez más real nos embota los sentidos, nos aletarga mentalmente y sentimentalmente al punto de reducir nuestro comportamiento a poco más de un autómata, ¿qué propuestas podemos ofrecer que en verdad incentiven el desarrollo de nuestros niños?
Tal como lo vengo planteando, todo desafío lúdico, mientras menos sofisticado pero más difícil sea, tanto más colaborará con el desarrollo pues obligará al niño a salir de su zona de confort, como vemos básicamente el aprendizaje comparte la escencia más allá de la edad en la cual lo realicemos.
Pongo por ejemplo algo tan simple como interpretar una historia. La tecnología nos puede recrear todo el mundo propuesto por esa historia de una forma admirable, al menos en el ámbito audiovisual. Esto sin dudas le coharta la posibilidad de imaginar él mismo todo ese mundo, sus personajes, situarlos en un determinado lugar, relacionarlos con personas o personajes conocidos, etc. La forma más desafiante, sin lugar a dudas, es a través del relato oral. Porque además de las dificultades mencionadas interviene otro factor, el tiempo, en la forma de la imposición de un ritmo de narración. Si me detengo demasiado imaginando algún fragmento de la historia, pierdo el hilo y ya no puedo seguirla, o la interpreto recortada. Una tecnología que facilita esto es el registro, si grabo la narración puedo luego volverla a escuchar; si la "desgrabo" (la escribo) puedo leerla y releerla. Como podemos ver, disminuimos la dificultad en un aspecto, pero lo aumentamos en otro: ahora no tenemos un registro de lo gestual, que a veces no necesita de palabras y resulta mucho más efectivo. Aparece la posibilidad de múltiples interpretaciones muy diversas a partir de la mirada de cada lector, o mejor dicho, de la forma particular de percibir de cada uno. Si además acompaño el relato con gráficos, vuelvo a disminuir la dificultad. Si además le otorgo movimiento, disminuyo mucho más la dificultad. Y así podríamos seguir, el límite lo impone la tecnología disponible.
Por eso propongo una verdadera revisión del aprendizaje, una que contemple también los métodos tan denostados en la actualidad, como el de la escucha en silencio (todo un desafío para estos tiempos tan locuaces) el de la repetición y las rutinas, el de la lectura y del cálculo, el de la motricidad y la creatividad (ambas totalmente denostadas en los últimos cambios de currícula y tan necesarios) a la par de las nuevas habilidades para determinar nuevamente cuáles son las más adecuadas para los niños y para cada momento de su vida.
De mi experiencia docente rescato como cambio obligatorio el formato de cohortes por año de nacimiento en cada curso, es algo que en la práctica no funciona pues cada uno se ha desarrollado de forma diferente en cada ámbito y necesita seguir su propio ritmo, sin importar demasiado la edad (con los límites que imponga la conviencia de diferentes edades), pues sabemos de sobra que siempre estamos en edad de aprender.

sábado, 21 de noviembre de 2015

La defensa del verdugo por sus propias víctimas

En defensa del capitalismo, así argumentan quienes defienden a Scioli. Como trabajador, como ser pensante, no puedo dejarme engatuzar por este viejo artilugio demagógico del mal menor. Debo defender mis intereses de clase, que nada tienen que ver con ambas propuestas. En ambas salgo perdiendo. Claro, para la "clase media" es diferente, pues responde al capitalismo y lo defiende a capa y espada, pues cree posible su realización individual dentro del sistema. Es otro atrapado más en este espejismo. Que hoy ve amenazadas las conquistas que en la práctica trata como concesiones, pues las asocia al gobierno ignorando el proceso imprescindible de luchas que condujo a alcanzarlas. Es lo que hizo Perón con los históricos reclamos de la clase obrera que defendieron con su vida militantes anarquistas, socialistas y comunistas décadas antes de la existencia del peronismo. Es lo que desde entonces intenta hacer, frenar todo intento de reivindicación de la clase obrera por parte de la izquierda quien justamente las inició a finales del siglo XIX. Es el intento constante de negar la historia de la clase obrera y de su triste destino subyugado a la clase dominante bajo fútiles promesas de bienestar. Bajo su falso discurso progresista esconde su profundo rechazo clasista, su negación a considerarse parte de la clase obrera, sus temores y su falta de agallas para pelearla desde abajo, su falsa utopía de bajo vuelo, eternamente condenada al mundo de lo posible. Es la mediocridad política hecha carne, la misma que se deja seducir una y otra vez por los encantadores cantos de sirena del capitalismo, que le prometen una y otra vez un lugar en el paraíso de los más pudientes, paraíso cada vez más exclusivo y excluyente. O, peor aún, es la complicidad fatal de la inacción, aquella que certeramente advirtiera Albert Einstein acerca de quienes se conforman con mirar lo que sucede desde sus cómodas butacas de espectador que el propio sistema les reserva, aunque en el fondo lleven una chispa, un recuerdo primigenio de su verdadero origen y su verdadero lugar dentro de este estridente concierto disonante, la misma que volverá a encenderse cada vez que una calamidad financiera, o un estrepitoso golpe de timón político los coloque nuevamente a nuestro lado en el fragor de la lucha.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Evolución de los sueldos docentes en Córdoba

Voy a utilizar dos cargos testigo,  una maestra de grado (M.G.) con 10 años de antigüedad y una profesora de secundaria (P.S.) por 31 hs cátedra con la misma antigüedad.
En 1996,  M.G. ganaba $480 y  la P.S. ganaba $870.
En el año 2000 hubo un pequeño aumento, M.G. ganaba $660 y P.S. ganaba $1000.
Ambos cargos cruzarán indemnes la crisis del 2001 y la devaluación de 2002. Recién en 2004 comenzarán las paritarias y se incrementarán levemente en marzo: el cargo de M.G. ganaba $676 y el de P.S. $1044. Para junio de 2004, M.G. ganaba $776 y P.S. ganaba $1164; para julio M.G. $792 y P.S. $1198; para setiembre de 2004 M.G. $812 y P.S. $1238.
Las paritarias de 2005 otorgan a M.G. $911 y P.S. $1338 en febrero y  $1146 y $1768 en setiembre, respectivamente.
Las paritarias de 2006 entregan a M.G. $1141 y a P.S. $1760 de febrero a setiembre, $1270 y $1921 respectivamente de setiembre hasta la próxima.
Las paritarias de 2007 otorgan desde abril a M.G. $1357 y a P.S. $2040; desde julio a M.G. $1459 y a P.S. $2211; desde octubre a M.G. $1580 y a P.S. $2415.
Las paritarias de 2008 otorgan retroactivo enero hasta abril a M.G. $1722 y a P.S. $2643; de mayo en adelante a M.G. $1995 y a P.S. $2998.
Las paritarias de 2009 aumentaron desde febrero a M.G. $2187 y a P.S. $3270.
Las paritarias de 2010 desde febrero otorgaron a M.G. $2568 y a P.S. $3750; desde mayo a M.G. $2486 y a P.S. $3688; desde agosto a M.G. $2773 y a P.S. $4109.
Las paritarias de 2011 en febrero dieron a M.G. $3224 y a P.S. $4756; en julio a M.G. $3588 y a P.S. $5336.
Las paritarias de 2012 en febrero dieron a M.G. $4050 y a P.S. $5976; en agosto a M.G. $4271 y a P.S. $6237; en octubre a M.G. $4515 y a P.S. $6522.
Las paritarias de 2013 en febrero dieron a M.G. $5114 y a P.S. $7365; en julio a M.G. $5384 y a P.S. $7669; en octubre a M.G. $5658 y a P.S. $8078.
Las paritarias de 2014 en marzo dieron a M.G. $6772 y a P.S. $9586; en agosto a M.G. $7323 y a P.S. $10454.
Las paritarias de 2015 en febrero dieron a M.G. $8795 y a P.S. $12703; en julio a M.G. $9671 y a P.S. $13719; en agosto a M.G. $9926 y a P.S. $14229; desde noviembre a M.G. $10388 y a P.S. $13970.

periodo19962000mar2004set2004feb2005set2005feb2006set2006abr2007oct2007ene2008may2008feb2009
Sueldo M.G.10$480$660$676$812$911$1146$1141$1270$1357$1580$1722$1995$2187
periodofeb2010ago2010feb2011jul2011feb2012ago2012feb2013jul2013mar2014ago2014feb2015ago2015
Sueldo M.G.10$2568$2773$3224$3588$4050$4271$5114$5384$6772$7323$8795$9926
periodo19962000mar2004set2004feb2005set2005feb2006set2006abr2007oct2007ene2008may2008feb2009
Sueldo P.S.10$870$1000$1044$1238$1338$1768$1760$1921$2040$2415$2643$2998$3270
periodofeb2010ago2010feb2011jul2011feb2012ago2012feb2013jul2013mar2014ago2014feb2015ago2015
Sueldo P.S.10$3750$4109$4756$5336$5976$6237$7365$7669$9586$10454$12703$14229

Tasa de inflación (precios al consumidor) (%)

Country1999200020012002200320042005200620082009201020122013
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Respuesta a "Tu maestro" de Augusto Bircher

En este video, Augusto Bircher trata varios temas relacionados con el aprendizaje, los maestros, mencionando el concepto de gente tóxica y de paz, sobre los cuales voy a escribir en lo que sigue, con lo cual recomiendo ver primero el video de Agus.
 Lo primero que quiero decir es que me parece muy buena la intención pero también veo una confusión en el concepto de maestro y de alumno o aprendiz. Todo verdadero maestro es un buen aprendiz y nunca deja de serlo. Esto te muestra de arranque que no cualquiera es un maestro, que se necesita un gran trabajo, un gran esfuerzo para serlo. El aprendizaje es un acto individual que requiere de nuestra reflexión, nuestra participación en lo que vamos a aprender, es un proceso que sabemos cuándo y dónde comienza pero no cuando termina. Esto lo digo porque soy profe y también por tantos años de ser alumno. Nosotros no aprendemos de otro sino que realizamos un proceso con lo que esa otra persona nos enseña. El verdadero protagonista del aprendizaje es el aprendiz, alumno, estudiante, según en que ámbito prefieras hablar. Esto está relacionado con la idea de no imponer ideas o hábitos a los demás a los que Augusto se refiere en otro video, es así justamente porque es el otro el que tendrá que realizar el proceso.
Sobre la gente tóxica, creo que es como hablar de las brujas. El mundo actual está demostrando y desnudando las falencias y las miserias de la civilización humana. No es que seamos peores ahora, al contrario, hoy las podemos manifestar, las podemos poner sobre el tapete. Es una época, desde este punto de vista, maravillosa. Claro, cuando vemos lo que queda sobre el tapete nos asqueamos con tanta mierda junta, pero debemos tener en claro que es lo que acumulamos a lo largo de toda nuestra historia como especie. Por eso no me presiono sobre las miserias propias, especialmente cuando me tomo el trabajo (que la mayoría no) de trabajar sobre ellas. Las acepto, son parte de mí, aunque también podrían no serlo. Ese es mi desafío. También me conecta a los demás, porque soy tan humano como ellos. Sí me permito decir que hay mejores y peores, porque tengo valores y porque no me da todo lo mismo, ahora debo tener en claro que es una apreciación mía y no la verdad, es un juicio de valor que emitimos no solamente sobre los demás sino también y quizás más importante, sobre nosotros mismos. Hay mejores o peores versiones de mí mismo, el poder apreciar esto me ayuda a mejorar. Mi mirada dista mucho de ser muy pacífica, pero si aplico una regla de oro: no hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan a tí. Trato de no joder a nadie y no me gusta que me jodan. Cuando alguien lo hace, se lo reprocho. Hoy por ejemplo iba llegando en mi bicicleta a un semáforo en rojo por una calle doble mano, viene un auto en la mano contraria y un remisero que venía detrás mío y me quiere pasar me tira el auto encima. Mi primera reacción es defenderme y ponerle el pie sobre el capó. E inmediatamente recordarle que por ganar dos segundos casi me tira a la mierda. Mirá el quilombo en que te metés por nada, ese es el mensaje. No es la primera vez que me pasa, pero hay más personas que se manejan así por la vida. Esas personas están tan desconectadas que solamente reaccionan ante algo como lo que hice yo, sino incluso les pasa desapercibido. Han normalizado la violencia. En su frenesí, en su locura cotidiana ni perciben que se llevan literalmente al mundo por delante. Necesitan un sacudón, algo que los vuelva en sí. El mensaje de paz y amor, al igual que una demostración de odio, les resbala. Pero si les tocas algo que valoren, inmediatamente reaccionan. Huelga decir que esto se puede aplicar en cualquier ámbito, es parte de nuestra cotidianeidad. Ahora bien, también puedo asegurar que el remisero no me enseñó nada. Porque, como dije, esto lo vengo sufriendo desde hace tiempo y por lo tanto lo vengo trabajando y lo que hice es llevar a cabo mi plan de acción, por llamarlo de alguna manera, frente a la aparición de esa situación. Otra persona tranquilamente puede simplemente reaccionar impulsivamente cada vez sin cuestionarse nada. Entonces el verdadero trabajo lo tengo que hacer yo para poder aprender. No hay en el otro siquiera la intención de mostrarme nada, es claro que tildarlo de maestro es un insulto incluso para quienes intentamos, sin siquiera detentar ese título, llevar adelante la afanosa tarea de enseñar y tratar que otra persona pueda llegar a aprender algo.

Por último, disiento también en el concepto de paz. No porque no crea en la paz o en su importancia, sino porque sucede algo similar a otras palabras como amor o libertad, se repiten tantas veces y en circunstancias tan disímiles que terminan bastardeándose, incluso a pesar de las mejores intenciones. ¿De qué paz hablamos? Si entendemos por paz la ausencia de conflicto, pues negamos sencillamente un aspecto maravilloso de nuestra vida. Si a algo se le pudiera poner el título de maestro es precisamente al conflicto, pues es a partir de ellos que se nos presenta el desafío de aprender algo nuevo, de tener una mirada diferente sobre un aspecto o una situación. Si nos referimos a la paz interior, puedo comprenderlo pero sigue haciéndome ruido. Porque si en mi interior declaro la paz, me acepto tal cual soy y me detengo allí me declaro mediocre, cierro toda posibilidad de crecimiento. Quizás te puedas referir a una manera de actuar, una actitud pacífica, más relajada. En general es un estado hasta necesario, pero te lo comparo con algo tan simple como la actividad física. El descanso, el estar relajado y con energía, perseverante (para no caer en positivismos) sin dudas es clave para el desarrollo, pero con eso solo no alcanza: también necesitás pasar por momentos de tensión, debes ejercitarte para progresar. La clave está en los límites: si me paso de tensión, de esfuerzo, puedo lesionarme; si me relajo demasiado me achancho. Lo mismo se aplica en cuanto a tus actitudes y tu comportamiento, pues somos seres integrales. Creo en la importancia de la autodisciplina y el autocontrol pues nos ayudan a regularnos en la medida de lo posible, pero tengo presente nuestros impulsos más básicos como el instinto de supervivencia o la intuición. La negación de toda acción que consideramos agresiva, la negación misma de la agresividad no la anula mágicamente, por fortuna. La agresividad, de hecho, es un valor necesario para enfrentar los desafíos de la vida, pero se ve desvirtuado (como tantos otros) ante la ausencia de límites. Es lo que vemos a diario, la degeneración de la agresividad en violencia, la degeneración de la competencia también en violencia. La violencia aparece ante la ausencia de límites por parte del violento. No es la causa, pero sí una condición necesaria, pues si tuviera límites no llegaría a tal extremo, salvo como equivocación.
Creo que hay muchos valores que deberíamos revisitar, replantearlos en el contexto actual, reflexionar sobre ellos y cómo inciden en nosotros. Respeto mucho la vieja sabiduría oriental que no separaba moralmente en bueno o malo, no caía tan fácilmente en maniqueísmos. Que aceptaba como natural todas las fuerzas del ser humano, desde sus impulsos más elementales, los sexuales hasta los que consideraba más elevados. Que no nos escindía en cuerpo, alma, espíritu sino que tenía una visión integral e integradora, pues nos consideraba parte de un todo (lo que hoy llamamos enfoque sistémico) y que bregaba por la constante autosuperación. Donde los más sabios eran considerados maestros y sus aprendices se preparaban no solo para aprender sino para superarlos. Hoy estamos inmersos en un mundo extremadamente complejo, que a su vez se vuelve cada vez más complejo, a partir de las cosas que creamos a lo largo de la historia. Hoy las cosas nos dominan, por así decirlo, pues necesitamos cada vez más preparación para poder utilizarlas. De la misma manera, complicamos todo lo relacionado a nuestra vida con más cosas hasta para relacionarnos, hasta para comer. El plantearse un cambio de paradigma donde simplifiquemos nuestra vida le resulta chocante al resto que se ve enredado en la sofisticación que propone este sistema, este modelo de civilización. Mostramos que aún se puede vivir de otra manera, y eso le da un impacto tal a las personas que les genera inmediato rechazo, es mucho cambio de golpe, un auténtico mazazo. Por eso no creo que debamos hablar de gente tóxica sino más bien de personas intoxicadas en todos los sentidos que admita la palabra. De esta manera también nos vemos incluidos, aunque fuera en menor medida, es una visión más justa y creo que más realista. Todo lo que nos lleve a no hacernos cargo de lo que nos corresponde nos perjudica a todos y este ejemplo que mencionas no es la excepción. Stamateas no le hace ningún bien a la persona diciéndole que el problema pasa por ser tóxico o no. Pero el actúa aplicando la misma lógica de la medicina moderna, hay que demonizar a algún enemigo a quien combatir, en este caso en vez de los virus, bacterias u hongos es la conducta tóxica. Es la salida fácil, alejarse de lo tóxico, como alejarse de quien está enfermo para no contagiarse (hablando sobre esto, estuve con varias personas engripadas y sigo mejor que nunca) en vez de buscar el origen de esto, las verdaderas causas. No creo tampoco que sea necesario rodearse de personas con estos problemas como para aprender, lo más probable es que terminemos con problemas también nosotros, pero sí es importante decir que debemos poder relacionarnos con cualquier persona y de ser necesario, marcarle límites. Si no los respeta, si no nos respeta, no hay más nada que hacer allí, pero al menos agotamos las posibilidades, les damos la chance como nos merecemos todos. Esa idea de cerrarse directamente a "cierta gente" es totalmente sectario, es irresponsable y a la larga es violento, pues estigmatiza a los señalados como tóxicos. Debería darle vergüenza a una persona supuestamente capacitada sacar libros con esta propuesta, es realmente lamentable la aceptación que tiene en la sociedad.
En definitiva, aceptar nuestras limitaciones y hacernos cargo de quiénes somos, de los que nos toca y trabajar en ello es lo que nos lleva a crecer.

No puedes ser ambientalista y NO ser VEGANO

El artículo siguiente es una adaptación a la realidad argentina (es decir, con datos estadísticos reales de Argentina) de otro artículo publicado por Emily Moran Barwick en bitesizevegan.com 
 
Para la versión NUEVA Y ACTUALIZADA del video completo con citas completas y detalladas, por favor vea este post!

Hoy vamos a hablar de una verdad muy inconveniente: no se puede ser un ecologista y no ser vegetariano.
En , traté sobre el impacto ambiental de la industria de productos de origen animal. Hoy vamos a comparar los beneficios al medio ambiente que los métodos típicos verdes tienen, comparados con el impacto que tiene el hacer cambios en su dieta. Muchas veces los ecologistas más apasionados, vigilantes y militantes todavía comen productos animales. Vamos a echar un vistazo a por qué esto es ... bueno ... estúpido. 

Me voy a centrar en los elementos del ambientalismo que más a menudo se oye hablar: agua, papel - lo que significa árboles - y las emisiones de CO2. Vamos a empezar con el agua. 
 Ahora uno de los consejos de ahorro de agua comunes que se escuchan es conseguir un eficiente cabezal de ducha. El cabezal típico emite 19 litros por minuto. La mayoría de los cabezales de ducha de agua eficientes emiten 9,5 litros por minuto. Dice que si toma una ducha de 10 minutos todos los días, te vas a ahorrar 34.675 litros cada año. Si tomas una ducha de 15 minutos todos los días,  vas a ahorrar unos 52.000 litros cada año. El ciudadano promedio come 127 kilos de carnes al año, y 60,7 kilos de carne de res (1). Por lo que cada año el argentino promedio está utilizando unos 607.000 litros de agua para su consumo de carne vacuna por sí sola (2). Si no comes carne durante todo un año, de manera conservadora, estarías ahorrando 1.200.000 litros. El argentino promedio también consume 216 litros de leche en diversos productos lácteos (3). Cada litro de lácteos insume en toda su producción aproximadamente 1000 litros de agua (4). Así que si dejas de comer productos lácteos por un año entero, podrías ahorrar 216.000 litros de agua.Ahora aquí está la verdadera prueba. Si estuvieras un año entero sin comer cualquier tipo de carne o productos lácteos, estarías ahorrando 1.416.000 litros de agua para ese año. Esa es la misma cantidad de agua como si no se ducha en absoluto durante 27 años  y 3 meses si se toma una ducha de 15 minutos, o  40 años y 10 meses si se toma duchas de 10 minutos. 
 Así ¿qué realmente está haciendo el mejor impacto ambiental en lo que se refiere al agua? 
 Tal vez un año completo sin carne o productos lácteos es pretender demasiado para que puedas resolverlo en este momento. ¿qué hay de no comer 1 kilogramo de carne de vacuno? estarías ahorrando la misma cantidad de agua como si no te dieras 100 duchas. Eso es 3 1/2 meses de no ducharse, justo por 1 kilogramo de carne de res. Espero que estés comenzando a ver lo grande que es el impacto de la dieta en el medio ambiente.Ahora es el momento para el papel. Lo que más se oye a menudo para ayudar al medio ambiente, es comenzar a no utilizar papel y también reciclar cualquier papel que utilizaste. En promedio, un argentino consume 58, 8 kg. de papel por año (5), o sea que utilizas 1 árbol de 12 metros cada año y si reciclaste 1 tonelada de papel vas a ahorrar 17 árboles y 324.000 litros de agua (6).  
Ahora para el impacto de la dieta, yo sólo voy a usar los datos para la carne de vacuno en este momento, porque es la carne que ha tenido el mayor número de estudios de impacto ambiental realizados. Para producir 1 kg. de carne de res, toma aproximadamente 11,26  m² de selva tropical, que dependiendo de la zona, cuenta entre 100 y 120 árboles. Así que si usted no ha utilizado ningún papel en absoluto durante todo un año, usted estará ahorrando 1 árbol, mientras que si se evita sólo 1 kg. de carne de res, estás ahorrando entre 100 y 120 árboles. Ahora si pasaste un año entero sin comer carne de res, estarías ahorrando entre 6.000 y 7.300 árboles aproximadamente. Por no comer carne para todo un año, y ni siquiera estamos hablando de cualquier otro producto de origen animal en este punto, todavía estarías ahorrando entre 12.682 y  15.222 árboles más que si no hubieses utilizado ningún papel en todo el año y hubieras reciclado toda un tonelada. y ¿qué pasa con el papel higiénico? el argentino promedio usa 7 kilos de papel higiénico cada año. digamos, queridos argentinos, que estuviste un año entero sin utilizar ningún papel higiénico, estarías ahorrando una mísera octava parte de un árbol.Ahora para CO2. La industria de productos de origen animal es el mayor contribuyente al cambio climático, y es responsable de emitir 2.964 millones de toneladas de CO2 cada año. En la Argentina, en 2014 se contaron 51,5 millones de vacunos y según una investigación local (7) cada uno emana 800 litros de gases de efecto invernadero por día, aportando el 30% del total a nivel país. Ahora vamos a comparar las emisiones de CO2 del automóvil medio a la de las industrias de lácteos, carne y huevos. Cuando la gente habla sobre el ahorro de CO2, siempre se oye hablar de los automóviles híbridos. El automóvil promedio va a emitir 5,1 toneladas de CO2 por año. Ahora diferentes automóviles híbridos tienen diferentes emisiones de co2. Si usted decide conducir un Prius en lugar de su coche medio, estarías ahorrando 1,7 toneladas de CO2 cada año. Mientras que pasar un año sin apenas carne de res, ahorra 5,5 toneladas de CO2. Y ahora veamos una versión simplificada - podrías conducir durante más de 2.100 kilómetros con el CO2 que se emite al producir 1 kg. de carne de res. 
Ahora lo creas o no, esto es la punta del iceberg. Ni siquiera hemos incluido el nitrógeno de los fertilizantes y la producción de forrajes, la cuestión del metano, o los más de 500 millones de toneladas de materia fecal producida por el ganado cada año. 
En resumen - Nunca te duchas, no utilizas papel, no usas papel higiénico, reciclas toda una tonelada de papel, nunca conduces y ni siquiera te acercas al impacto ambiental de cambiar a una dieta vegana. Ahora no tiene que ser todo a la vez, cada poquito cuenta.

lunes, 26 de octubre de 2015

El autoengaño de hacerse el tuerto

Encontré esta publicación en Facebook que muestra cómo engañarnos viendo solamente lo que nos conviene:

No me olvido de los clubes del trueque donde las madres de mis amigos iban a canjear manualidades por ropa y comida para la semana.
No me olvido de mis viejos comprando bolsas de granos de soja para hacer kilos de milanesas porque era lo más barato para comer.
No me olvido de cuando en una semana entraron cinco veces a casa a robarnos, una vez a punta de pistolas y nos tuvieron tres horas abajo de una mesa mientras cargaban todo en nuestro auto y se iban con amenazas de volver.
No me olvido de las Universidades aranceladas y de las escuelas cayéndose a pedazos.
No me olvido de la salud pública desmantelada.
No me olvido de las miles de personas que se iban "orgullosas" a lavar vasos a los bares de España.
No me olvido de los científicos yéndose a Europa o a Estados Unidos.
No me olvido de YPF, Aerolíneas Argentinas y las telecomunicaciones en manos de perversos empresarios españoles.
No me olvido de las AFJP choreándose las jubilaciones de nuestros viejos.
No me olvido del PAMI exprimido ni del suicidio del Dr. René Favaloro.
No me olvido de los trenes oxidándose en las estaciones de pueblos abandonados.
No me olvido de la Lockheed Martin pisando con las botas ensangrentadas la tumba del Brigadier San Martín.
No me olvido de las orgías de pizza con champán y los paseos de M*nem en la Ferrari Testarossa.
No me olvido de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
No me olvido de Cavallo y López Murphy ajustando y recortando sueldos.
No me olvido de Macri diciendo "cada uno debe cobrar lo mínimo que le corresponde por lo que hace".
No me olvido de los atentados a la Embajada de Israel, a la AMIA ni de la voladura de la fábrica militar de Río Tercero.
No me olvido del soldado Carrasco.
No me olvido de las miles de fábricas e industrias cerrando y expulsando a sus laburantes.
No me olvido del "Chancho" Mestre ordenando la represión en las provincias.
No me olvido de los muertos de diciembre del 2001 ni de las Madres pisoteadas por los caballos de la policía montada.
No me olvido de los saqueos ni de los camiones de ganado asaltados en las circunvalaciones.
No me olvido de los ahorros de nuestros padres desapareciendo en las bóvedas de los bancos.
No me olvido de De la Rúa huyendo cobardemente en helicóptero.
No me olvido de que en una semana tuvimos cinco presidentes.
No me olvido de Pocho Lepratti ni de Darío y Maxi.
No me olvido de los piquetes en Neuquén y Tartagal.
No me olvido de los campos rematados por chauchas.
No me olvido de la desesperación ni del odio hacia la clase dirigente.
No me olvido del abandono que sufrieron nuestros héroes de Malvinas.
No me olvido de la deuda externa, del default, del "riesgo país" ni de las presiones del FMI.

Volvamos a proponernos la continuidad de un sueño.
No "cambiemos" a lo mismo.
Esta es mi respuesta:

Sin embargo te "olvidás" de la megaminería escandalosa que cumplió los vaticionios y contaminó el rio.
También te "olvidás" de la transa con Monsanto para que nos siga fumigando, para promover la deforestación de bosque nativo para sembrar soja transgénica.
Te "olvidás" que después de festejar la nacionalización de YPF la entregaste servida a Chevron y encima promoviste el fracking sin importarte las consecuencias para la vida.
Te jactás por defender los derechos humanos y sin embargo reprimís sin pudor a manifestantes y asambleístas que luchan por su derecho humano más básico, el de la vida. Peor aún, te "olvidás" que hace unos días murió uno tras una feroz golpiza.
Te "olvidás" de tu complicidad en la muerte de Mariano Ferreyra, de los dichos de Aníbal Fernández justificando lo injustificable.
Te golpeás el pecho por los desaparecidos en la dictadura y sin embargo mantenés intacto el aparato represor policial de aquella época, que se dió el lujo de desaparecer a Julio López en plena democracia.
Te "olvidás" del pago de la deuda externa actual por sobre las necesidades acuciantes sin resolver.
Te "olvidás" de tus transas con la burocracia sindical, de Moyano como el primer kirchnerista y de tu combate a toda expresión disidente.
Te "olvidás" de tu oposición a la toma de fábricas por parte de los trabajadores, de tu apoyo a las patronales.
Te "olvidás" del uso indiscriminado de pauta oficial como propaganda política partidaria, que luego de sancionar la ley de medios no propiciaste la diversidad de voces sino que favoreciste a capitalistas adictos, para cambiar una "corpo" por otra afín a tus intereses.
Te "olvidás" de tocar a las compañías telefónicas, pese al negocio multimillonario que hacen a expensa de todos los argentinos.
Te "olvidás" que defendés la aplicación masiva de impuestos a los trabajadores asalariados, sea a través de IVA, Ingresos Brutos e incluso el más perverso y vil, el impuesto a las Ganancias. Como si un sueldo fuera una ganancia.
Te "olvidás" de los pueblos originarios desalojados, pisoteados en sus derechos, reprimidos, a los que nunca quisieron recibir, ignorándolos y mostrando así su verdadera cara.
Te "olvidás" que tras recuperar la plata de los jubilados en manos de las AFJP no cesaste de meterle mano, usando como tu caja chica el dinero de los jubilados.
Te "olvidás" que a los jubilados que decís defender dándoles dos aumentos por año según el INDEC, el cual en la práctica no cubre la inflación real, les negaste el 82 % móvil, justamente para seguir usando esa plata para bancar tu campaña.
Te "olvidás" la manipulación sistemática y criminal del INDEC, acallando las voces que se levantaban para confirmar lo que todos sabemos por vivirlo a diario: lo irreal de las cifras publicadas.
Te "olvidás" que tus famosos acuerdos de precios simplemente eran una licencia para aumentar a las grandes empresas que manejan los precios, perjudicando siempre a los pequeños productores y a los consumidores.
Te "olvidás" que sos el principal promotor de una educación para el sistema capitalista y no para la formación de sujetos pensantes. También te "olvidás" que promoves el arancelamiento a partir de los posgrados pagos y los acuerdos con empresas, con su punto más alto de sometimiento expresado en el acuerdo con Monsanto por la ley de semillas.
Te "olvidás" de los caudillos delincuentes como Insfrán, Alperovich, entreguistas, represores y asesinos como Urtubey, Gioja o Capitanich, este último incluso fue jefe de gabinete.
Te "olvidás" de tus críticas al cardenal Bergoglio, de un tímido apoyo a la despenalización del aborto y los derechos de la mujer y de tu giro cuando asumió como papa, compartiendo desde entonces la misma agenda contra los derechos de la mujer.
Te "olvidás" de la salud pública entregada al negocio de las clínicas privadas y las prepagas, y de los hospitales inaugurados con áreas que nunca habilitaron, sectores que se caen a pedazos.
Te estás olvidando de la propuesta de tu candidato de inundarnos de policías sin tocar la estructura mafiosa narco, responsable de la oleada de crímenes que pretenden combatir.
Con tanto olvido, es fácil entender cómo llegamos hasta aquí.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Las trampas de las consignas en la educación

 
Esta imagen recurrente en las redes sociales reclamando una educación adaptada a cada educando, para evaluarlo según sus capacidades, me llamó la atención por lo que propone. A primera vista, no podría sino estar de acuerdo.
Sin embargo, esta forma de pensar tiene una severa trampa: la adaptación es una parte fundamental en la supervivencia de las especies y la nuestra no es la excepción. Pretender adaptar todo a cada alumno no sólo es impracticable en el sistema educativo formal (requeriría un docente cada dos o tres alumnos) sino que acentúa aún más las diferencias y las especialidades. Es lo que se viene haciendo, de hecho, desde la formación académica universitaria donde uno puede ser un experto en algo muy específico y un nabo total en la vida. Hoy estamos llamados a integrar varias áreas, se habla de de trabajar interdisciplinariamente, pero como siempre desde las palabras, no desde la sabiduría. La sabiduría requiere investigación, estudio, mucho trabajo, pero también experiencia, de hecho no es más que sacarle provecho a esta última a partir de la reflexión. Quien no sabe lo que es dar clases, quien no cuenta con la enriquecedora experiencia (que cuesta más de un dolor de cabeza y enormes dosis de paciencia y de amor por esta noble tarea) puede caer más fácilmente en estas frases hechas. Lo que dice Einstein, según esta publicación, está equivocado en el primer punto. Todo el mundo no es un genio pues la genialidad requiere de desarrollo, aunque nos acostumbran a creer lo contrario, y no todo el mundo se desarrolla de la misma forma. Lo que debería decir es que todos somos seres inteligentes, en el sentido actual del término que acepta una multiplicidad de variedades de inteligencia. No es lo mismo ser inteligente a ser un genio. Por otra parte, el genio sabe que es capaz de "subir al árbol" pero se resiste por convicción ante una consigna que le parece estúpida. Hoy hablamos de "salir de la zona de confort" como necesario para crecer. Entonces, si nos quedamos con esa resistencia y nada más, no salimos de la zona de confort, ergo difícilmente haya aprendizaje. El aprendizaje lo vemos a partir de ese deseado crecimiento, pero es algo que debe ser puesto a prueba para confirmarse, de allí la necesidad de evaluar. Sería ideal una autoevaluación, pero en el caso de adolescentes (menos aún niños) es necesario una evaluación propuesta, por supuesto acorde a sus capacidades.
La segunda falsedad es acerca de las supuestas diferencias tan abismales entre las capacidades de los alumnos. La frase se contradice de plano al afirmar que TODO el mundo es un genio y luego acentúa en una diferencia que es inverosímil (a menos que la evaluación sea un absurdo total al estilo del gráfico) y que de hecho no es así en la realidad. La carga genética está ultravalorada y en la práctica tiene una mínima incidencia en estas diferencias, por lo cual son casi en su totalidad producto de las diferentes crianzas de cada uno, de cómo se forjó cada alumno. La escuela intenta equiparar esas diferencias y lograr inculcarles contenidos básicos que considera esenciales para la vida cotidiana o como base para la continuación de estudios. A esto me refiero con adaptación. Los seres humanos creamos un mundo tremendamente sofisticado, creo firmemente que no somos conscientes de lo complejo de nuestro mundo artificial, de nuestra forma de vida, de todas las demandas que pesan sobre cada individuo para tan sólo integrar una comunidad, una sociedad. Además del manejo de un complejo lenguaje, el cual hay que comprender de manera oral y escrita solamente para poder comunicarse, existen un sinfín de conocimientos que nos son indispensables para interactuar con el medio en el cual vivimos. Y eso lo tiene que hacer cualquier persona, pues de lo contrario depende de otra que sí lo haga. Hoy hablamos de otros tipos de alfabetismos, es un concepto muy acertado dado su implicancia en el mundo real. Por supuesto, la escuela enfrenta el desafío de seleccionar los contenidos que considere fundamentales para impartírselos a los niños y jóvenes, está supliendo en realidad una tarea formativa que recalaba en la familia. La escuela es una institución y como tal es mucho más genérica que la familia, lo cual ya presenta un obstáculo insalvable en la propuesta.
Finalmente, creo que hay una confusión generalizada acerca del rol de la escuela en torno a la educación. Desde las últimas décadas asistimos a una simplificación muy peligrosa acerca del ámbito educativo, que en muchos casos se torna reducción, de la educación a lo realizado por las escuelas. Esto tiene que ver con un fracaso de las políticas de Estado y con la consigna de "la escuela como transformadora de la sociedad". Esto ya lo traté anteriormente y excede a este comentario, pero insisto en la falsedad de este precepto por exagerado y porque es producto de una visión romántica de la educación que le viene como anillo al dedo a los gobiernos de turno.
La sugerencia de siempre es revisar esas capacidades y habilidades que demuestra el niño (recordemos que habitualmente no mostramos todas) para tener en cuenta a la hora de proponerse metas y por consiguiente de evaluar lo conseguido. El resto es estúpido, al decir de Jaime Barylko, por ser simple repetición sin pensar.

La importancia del control

Hoy encontré esta foto en un post de la famosa red social:
 

y entre los comentarios, había uno con una respuesta, que reproduzco a continuación:

Puesto en contexto, reproduzco aquí mi comentario:

No creo que sea un comentario sin sentimiento, quizás duela la cachetada que da, pero tiene toda la razón. Este niño no salió de un buzón sino de un padre y una madre que, si están en argentina, en la práctica pueden hacer lo que quieran con él. Nuestro hermoso país sufre tanto de excesos fascistas como de excesos liberales, este tipo de exceso pertenece a estos últimos. Hay un enorme vacío con respecto a la paternidad, una enorme confianza en lo que los padres van a hacer con sus hijos (lo cual está bien como expresión de deseos pero no como ley, como obligación a cumplir) y el resultado está a la vista. Es mucho peor, ya que no se trata de padres indigentes que no deberían tener más hijos, se trata de personas de cualquier clase social que se encuentran incapacitadas para ser padre/madre. Soy un convencido que la paternidad/maternidad es la actividad más importante que podemos desarrollar como personas, pues se trata de criar y formar a las próximas generaciones (es falso el rol que se le asocia a la escuela, la base educativa se brinda desde los roles paterno/materno) y hoy, al igual que los cargos políticos, está en manos de cualquiera. Es un hermoso principio que todos tengamos la posibilidad de dedicarnos a la política o ser padres, pero en la práctica tendríamos que asegurarnos que quienes lo hagan estén capacitados para hacerlo. Si queremos una sociedad mejor necesitamos poner lo mejor en las áreas claves y la única manera es a través de la exigencia, como todo en la vida. Si no voy a ser capaz de criar a otra persona pues no debería hacerlo, esa es la falta de conciencia de muchas personas que generan a la larga más y más problemas evitables. Por otro lado, cuando el niño nació y todo esto perdió el sentido, debería haber una exigencia sobre cómo llevar adelante esa paternidad/maternidad para asegurar mínimamente la crianza del mismo. Pero este es el país del des-control, a nadie le gusta que le vengan a decir cómo tiene que hacer las cosas (tema para psicólogos que excede al referido) y creemos equivocadamente que todos vamos a hacer las cosas bien. Grueso error que estamos pagando muy caro. Yo creo que el Estado sí tiene que meterse MÍNIMAMENTE en nuestras vidas y controlar cuestiones claves: la nutrición, salud física (no las vacunas) y psíquica DESDE CHICOS. Controlar en el sentido del control o chequeo médico, no para imponer sino para que seamos conscientes de lo que estamos haciendo con esa otra vida (y con la propia). Como docente es la única manera de saber dónde estoy parado con respecto a mis alumnos, es imposible acordarme de todo, por lo cual este seguimiento se vuelve imprescindible. Los mismos chicos se desengañan de ideas equivocadas que tenían respecto a cómo venían desenvolviéndose en las clases, ¡imagínense extendido a la vida cotidiana! Sería la base de la prevención de un montón de problemas, enfermedades, adicciones e incluso fatalidades.
Ahora bien, si yo quiero ser libre, debería aprender a independizarme del control externo y llevarlo adelante por mí mismo, es decir, el autocontrol, la autodisciplina. Quienes logramos desarrollar estas capacidades nos damos cuenta que estos controles que propongo no son tan imprescindibles ya que los llevamos por nuestra cuenta, es parte de la toma de consciencia acerca de nosotros mismos. Pero mientras tanto seamos tan pocos, como de hecho lo somos, el control externo continua siendo necesario. Hoy lo es y debería implementarse cuanto antes, como parte de una planificación a muy largo plazo en la cual, muy paulatinamente y de acuerdo al progreso en la toma de consciencia por parte de la población, se iría flexibilizando para adaptarse a la realidad de ese momento.